Tema: DECLARA BENDICION SOBRE TÚ FAMILIA
Título: Una boca que habla correctamente
Cita: Salmo 34: 13 Guarda tu lengua del mal y tus
Labios de hablar
engaño.
Introducción: ¿Cuántas veces con
nuestro lenguaje somos un estorbo para
nosotros y para las personas que nos rodean?
Pues Dios nos enseña a bendecir y
nosotros maldecimos.
Maldecir no es solo decir:
maldito sea, mal decir es cuando declaro lo incorrecto sobre alguien.
Hay un gran poder en las
palabras, el destino de nuestros hijos está en las palabras que declaramos
sobre ellos desde que están en nuestro vientre.
Tenemos poder de vida o muerte en
nuestras palabras.
Es triste porque por ignorancia
no sabemos separar el pecado de la persona que comete el pecado, te lo voy a explicar con un ejemplo:
Cuando le decimos a nuestro hijo: Eres un perezoso, no sirves para nada,
no vas a cambiar nunca. Estamos declarando que es perezoso, y peor aún que no
va cambiar nunca. Sabes algo le va a
quedar difícil cambiar porque se lo decimos tantas veces que El mismo ya se convenció
de ello.
Lo Correcto es: Hijo a
ti te amo, pero odio la pereza porque la pereza hace vestir vestidos rotos, en
cambio los diligentes estarán delante de los reyes (Proverb.22:29), debes
cambiar este comportamiento.
Recuerda: tus palabras bendicen
tu familia o la maldicen.
Cuando no separamos el
pecado que aborrecemos, de la persona que amamos causamos grandes daños en los
seres que más amamos, cuando tú le dices a tu hijo eres un perezoso, rebelde etc.
tu hijo recibe como información en su corazón “Soy poca cosa, no valgo nada, soy
un estorbo, no soy importante, estoy en el lugar incorrecto, no voy a lograr
nada en la vida, todo lo hago mal, soy un fracaso etc.” y es por eso que hay
tantas personas estancadas en el mundo, el mundo está lleno de personas
inseguras, frustradas porque un día sus padres por ignorancia sembraron una
mentira en su corazón, y ellos terminaron creyéndolo.
No quiero juzgar a los padres yo
también cometí muchos errores en la crianza de mi hijo, y cometí los mismos
errores que mis padres por ignorancia cometieron, pero cuando descubrí esta
verdad, recordé un día que mi hijo me dijo: Yo no soy importante para ti. Yo me
quede muy triste y me dije jamás le he dicho a mi hijo eso, porque piensa de
esa manera? Entendí que cuando le decía
eres un perezoso el recibía en su corazón esa mentira “No soy importante” pedí
perdón a mi hijo por haber atado su vida a una mentira, y cada que tenía que
amonestarlo por un error no lo ataba al
error, sino le mostraba lo detestable que era el acto que había cometido,
cuando hacemos esto sabiamente estamos separando
el acto desagradable, de el gran valor que tiene tu hijo.
Vi el otro día en un parque, un
niño que mordió su primita, y cuando lo hizo salió corriendo al decirle a su
padre: Papá acabo de morder mi prima porque ella me estaba fastidiando, por la
manera como el niño lloraba se podía ver lo arrepentido que estaba, pero vi a
su padre señalarlo con odio y decirle eres un niño muy malo, podía ver como las
palabras del Padre y su mirada de odio lo destrozaban y traían más culpa y una
profunda herida en su corazoncito.
Lo correcto sería: Hijo
yo te amo aunque te hayas equivocado, lo que hiciste es detestable, pide perdón
a tu prima y si algún día lo vuelves a hacer te voy a castigar, y si es la
segunda vez que lo hace debes decirle en casa hablaremos de este asunto y el
castigo debe ser lo que Dios coloque en tu corazón. Debes preguntar a Dios que
haría si estuviera en tu lugar.
Dios está interesado en darte sabiduría para
educar a tu hijo, solo pídela y él te la
dará.
Recuerdo que siempre que he orado a Dios
sobre que castigo debo darle a mi hijo en cada caso particular siempre me ha colocado en el
corazón lo correcto. Solo debes estar dispuesto a hacer voluntad y Él te
sorprenderá con lo que hace con tu familia.
Recuerdo dos casos en particular con mi hijo,
Recuerdo un día llegar del colegio con un
boletín terrible, antes de hablar con mi hijo me encerré en mi habitación y le
dije Señor yo quiero castigar a mi hijo, porque esto es una falta de respecto
con migo, Dios me coloco paz para hablar y sentí que no debía castigarlo, me senté
con El sin saber que decirle y las palabra salían de mí, pero Dios me llevaba a
hablarle con mucha calma y sabiduría
hijo : yo tengo unos deberes y obligaciones contigo verdad? Tú te has acostado con hambre algún día
porque tu madre no quiso prepararte la cena?, has ido al colegio con la camisa
rota o sucia?, me dijo, No mama, nada de eso
ha pasado. Le dije: Hijo yo estoy
cumplimiento con mis obligaciones, pero tú
tienes 9 años y nunca te he mando a vender tomates a la plaza de mercado
como le toco a mis padres, y el único deber que tienes es cumplir con tu
obligación de estudiar y ser bueno en lo que haces, porque cuando crezcas lo
vas a necesitar.
El niño empezó a llorar arrepentido, prometió
cambiar, terminamos abrazados y al periodo siguiente ocupo el 8 puesto del
salón y sus notas fueron muy buenas.
La biblia habla de la vara y el cayado, la
vara es el castigo que es necesario en los niños, y el cayado que es el amor
que debemos darle.
En otra ocasión me encerré a orar y pedirle
al Señor que hacía en ese caso en particular, y sentí que era momento de barra, tome una correa y di tres correazos en
su trasero, pero lo hermoso fue que
sentí mientras lo hacía, que Dios
era el que dirigía mi mano, a no darte
tan fuerte que lo lastimara, pero tampoco tan suave que después se burlara de mí. Como en otras ocasiones lo había hecho y me decía:
jajaja no me dolió.
Padres de Familia siempre será bueno
preguntar en cada caso, a Dios cual es la manera correcta de corregir a tus
hijos.
Muchos psicólogos dicen que los hijos no se
les pueden castigar, yo difiero en eso, la biblia dice: La necedad está ligada
al corazón del muchacho y la vara y la corrección la alejaran de Él,
Lo importante del asunto es castigarlos
sobriamente, sin ira, porque es ahí donde podemos maltratarlos, (Airados pero
no pequéis)
Yo trabaje en España cuatro años y me sorprendía
porque algunos de los niños que cuide me arrojaban la comida encima cuando no
querían más, y sus padres nunca los castigaron, pero lo que más me sorprendía
es que en los noticieros escuchaba muy seguido noticias como: el hijo arrojo a
su padre por la ventana, los ancianatos esta llenos de viejitos a los cuales
sus hijos no visitan. Entonces yo me preguntaba ser un padre permisivo hace que
mi hijo me quiera más?, y que sea una persona honorable?, de ninguna manera las estadísticas dicen que
los hijos de padres permisivos viven una vida sin reglas, sin normas, pero lo más
sorprendente es que en su corazón odian a sus padres porque no le enseñaron a
tener límites en la vida.
Recuerdo la carita de mi hijo cuando yo lo corregía,
lloraba pero a los cinco minutos venia y se acostaba sobre mis piernas y me
sonreía, con su mirada me decía: gracias mamá porque sé que fue bueno para mí.
Padre tu hijo es muy listo y siempre te medirá,
ellos saben hasta donde pueden llegar, llegaran tan lejos en la desobediencia
como tú se lo permitas.
Si haces un buen trabajo tu hijo te amará, te
honrará y los más hermoso tus nietos serán muy felices porque tú le entregarás
un padre con un corazón sabio y justo, y tu nieto te podrá decir: Abuelo
gracias, educaste bien a papá o mamá y ellos hoy me tratan con respeto y
sabiduría, gracias abuelo.
Trata a tus hijos con el mismo amor, respeto
y paciencia, como quieres que ellos te traten cuando tú seas anciano.
Ha veces los padres provocamos a
ira a nuestros hijos cuando le decimos no hagas
cosas que a menudo nos ven hacer a nosotros.
Si este documento ha permitido
que recuerdes algunas de las situaciones
que has vivido, si eres el que por ignorancia ha atado a alguien a una mentira
debes hablar con Dios, pedirle que te guie a pedir perdón por las palabra y si eres la persona que recibió la
información negativa, pídele a Dios que revele su verdad en tu corazón y te
muestre lo valioso que tú eres para Dios, y lo que El piensa de ti, veras como
ese sentimiento de culpa, temor, rechazo se va de tu vida, y aquello que te
ataba a una mentira se ira de ti.
Recuerdo que cuando era pequeña
mi mama no podía ayudarme con las tareas porque ella solo estudio hasta segundo
grado de primaria, pero ella fue una mujer muy sabia, porque cuando yo tenía
una dificultad en el colegio ella siempre me decía: Hija tu puedes, eres muy
inteligente, yo sabía que con respecto a las niñas de mi clase, yo tardaba
mucho en entender los temas que enseñaban y yo veía que mis compañeras
entendían a la primera explicación, yo siempre fui consiente que tenía
dificultad en el aprendizaje, pero de
tanto escuchar la frase de mi madre: “ Hija tu eres muy inteligente y todo lo
puedes lograr si te lo propones “. Esa verdad fue plasmada en mi corazón y
termine creyendo que era muy inteligente, es por esto que cuando alguien me
dice que algo es imposible, yo no le creo, porque soy una convencida que todo
aquello que soñemos, lo podemos lograr si perseveramos.
Mira como los reyes educan a sus
hijos: Hijo tu eres mi heredero sin duda emprenderás muchas cosas y en todas
prosperaras, eres muy inteligente, debes aprender muchos idiomas porque tendrás
que viajar mucho, eres muy importante para el mundo, sus hijos crecen
escuchando eso, no escuchan escases, no escucha la palabra es imposible
lograrlo, no escuchan dudas, crecen escuchando afirmaciones, y verdades.
Los judíos tienen hijos
prósperos, porque todos los viernes se reúnen a cenar y el padre bendice a su
esposa, a sus hijos y les dice: Hijos ustedes llegaran legos, serán prósperos,
serán los mejores de la clase, tendrán riquezas, ustedes lograran las cosas que
nosotros como padres no alcanzamos, ustedes son cabeza y no cola, los judíos
son personas con una visión ensanchada y todo lo que emprenden prospera, porque
ellos conocen el poder de la bendición y de la palabra.
Quiero que conozcas lo que dice tu padre celestial de ti, y
esa es la única verdad que tiene que haber en tu corazón:
Este es mi hijo (a), en
quien me complazco, eres la niña de mis ojos, eres sacerdote y ministro de mi casa, eres
nación Santa, real sacerdocio, pueblo adquirido por Dios, comerás de las
riquezas de las naciones.
Ese es el lenguaje que Dios quiere que
aprendamos porque un día lo veremos en lo natural, si lo declaramos a diario, DEBES LLAMAR LAS
COSAS QUE NO SON COMO SI FUERAN, nunca debes decir: soy pobre, bruto, recuerda tu y tu familia son el Resultado de
tus palabras.
Salmo 35: 28 Y mi lengua hablará de tu
Justicia y de tu alabanza todo el día.
Salmo 39: 1 Dije: Atenderé a mis caminos
para no pecar con mi lengua; Guardaré mi boca con freno.
2 Timoteo 2: 15-16 Procura con diligencia
presentarte a Dios como obrero aprobado, como obrero que no tiene de que
avergonzarse, que usa bien la palabra de
verdad. Más evita las profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y
más a la impiedad. 21. Así que si alguno
se limpia de éstas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al
Señor y dispuesto para toda buena obra.
Prov.
6: 16 Seis cosas aborrece Jehová y aun siete abomina
su alma: Los ojos altivos, la
lengua mentirosa, las manos derramadoras de sangre inocente, el
corazón que maquina pensamientos inicuos, los pies presurosos para correr al
mal, el testigo falso que habla mentiras
y el que siembra discordia entre
hermanos
Si supiéramos cuanto daño hacemos con
nuestra boca, hablaríamos muchísimo menos, y lo haríamos solo para bendecir y
aunque nuestro ojos vean otra cosa, miraríamos a la gente como Dios los ve, La
fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
Yo todavía no he visto toda mi familia a
los pies de Dios, pero me encargaré con mi boca de declarar que son ministros,
sacerdote de Dios que comerán de las riquezas de las naciones.
San Mateo 12: 36 Más yo os digo que de toda
palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta el día del juicio.
Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.
Ociosa: sin fruto, vana.
Proverbios 10: 20 Plata escogida es la
lengua del Justo
Proverbios 12:18 más la lengua de los
sabios es medicina
Reflexión:
Dios
creo el mundo con su preciosa boca para que fuera hermoso, y funcionara perfectamente, para que nos amaramos,
respetáramos, prosperáramos, nos creó a su imagen y semejanza, cuidemos nuestra
boca, no seamos destruyendo con nuestra boca, lo que Dios con tanto amor a
Creado.
LAS PALABRAS PUEDEN BENDENCIR O MALDECIR
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