PERDONANDO PARA SER FELIZ
Hay algo
que constantemente roba la felicidad de las personas y es el orgullo, pues
desde niños hemos aprendido, que si nos ofenden, también ofendemos, si nos
lastiman también lo hacemos, Cristo nos liberta del orgullo y nos dice:
Aprended de mí que soy manso y humilde
de corazón, cuando aprendemos esto, adquirimos el maravilloso don, de
perdonar, sin importar que nos hayan hecho o cuanto nos hayan herido, yo era
una persona muy orgullosa podía pasar 3 días enojada con mi propia madre porque
me había castigado, podía pasarme semanas o años enojada con alguien por
cualquier motivo, cuando tuve ese maravilloso encuentro con Dios, el me hizo
libre del orgullo, en alguna ocasión pasé una situación difícil y el señor me
dijo: Estoy quitando hasta la última gota de orgullo de ti, te quiero perdonando
al instante, fue duro pero lo entendí, comprendí
que entre más me demora en perdonar, más veces me herirían, hasta que
aprendiera la lección.
EL tiempo que
tardamos en perdonar, muestra que aún hay orgullo y arrogancia en
nosotros, somos mucho más felices
cuando alguien nos lastima, y vamos a la
presencia de Dios y le decimos: Señor lo que me hicieron me duele, pero yo
decido perdonar, porque te amo y quiero que mi corazón esté libre de amargura.
El Señor
Jesús aún estaba ahí en la cruz, con las heridas al rojo vivo, sus azotes fueron con unos látigos que tenían ganchos que
arrancaban su piel, su frente y cabeza sangraban por las espinas de alambre de
la corona que por burla le
colocaron diciendo “Es que dice que es rey”
Aun siendo el rey de reyes y señor de Señores, santo sin mancha, ni
pecado, podía juzgarlos pero mira lo que dijo: Padre perdónalos porque no
saben lo que hacen, Él le pedía al padre que los perdonara, y esto lo
hacía porque en el corazón de nuestro
amado Jesús el perdón era el motivo por el cual había entregado su vida, y
cuando decidimos no perdonar; lo que
hacemos es que le decimos: Tu sacrificio en la cruz del calvario, no fue
importante, no me importó que derramaras hasta la última gota de sangre por
mí, muchos dicen: ¡es que Usted no sabe
lo que me hicieron!, ¡cuánto daño me han causado!, yo te puedo asegurar que el
daño físico y emocional que sufriste no
se compara con lo que tuvo que vivir nuestro amado JESUS, y con todas sus
heridas a flor de piel, dijo perdónalos ellos no soben lo que hacen !! GUAU, aprendamos de EL, manso y humilde de corazón
¡! Perdonando al instante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario