En el siglo XX se ha extendido el término de “vacío existencial”
que no es otra cosa, que la carencia de sentido a la vida.
Todas las
personas nacen con una necesidad
interior que no pueden explicar, realmente es una necesidad de ser feliz,
sentirse aceptados y amados, pero en busca de esa felicidad deciden desarrollar estrategias humanas que los hagan sentirse mejor, como: terapias
motivacionales, conseguir pareja, ir de compras, trabajar en exceso, realizarse
múltiples cirugías estéticas, comer,
bailar, ingerir alcohol, drogas etc.,
pero estas estrategias, no son la medicina a su vacío, puede que algunas personas sientan un agrado momentáneo,
pero desaparece efímeramente trayendo aun mayor frustración al no encontrar el
verdadero sentido a la vida. Yo realicé
algunas de las estrategias que nombré anteriormente y nunca logré el objetivo
de sentirme mejor. Quiero contarte que desde niña me encerraba a llorar todo un
día, sin motivos “aparentes” me sentía sola, con muchas personas, pero sola y
vacía; crecí y me casé pensé que ahora
sí sería feliz, pero no fue así, a pesar que era un buen hombre, no fui feliz con él, ya que él
tenía el mismo vacío que yo; podía irme a bailar toda la noche pero llegaba a la mañana siguiente a mi casa y me
sentía vacía, lloraba, sin motivos
“aparentes”.
Me fui a
vivir con mi esposo e hijo a España durante cuatro años, y medio, una noche me
desperté a las tres de la mañana llorando, sintiéndome la mujer más malvada del
mundo, Salí de mi habitación a la sala y mis ojos físicos veían un apartamento
precioso blanco, pero mis ojos espirituales veían solo ruina, así estaba mi
alma, arruinada, rodeada de gente que me amaba en un apartamento hermoso, pero
espiritualmente en ruina, pensé que ya había llegado el momento que tanto temía,
pues varias personas de mi familia vivían en depresión al punto de estar
hospitalizados en una clínica psiquiátrica, al día siguiente llamé a mi tía, a
contarle lo que me había sucedido y le dije: tengo mucho temor de tener que ir
a una clínica de reposo, pues mi hijo es muy pequeño y tengo que cuidar de él.
En una
ocasión en medio de mi tristeza le dije a
mi esposo: “Yo no creo que Dios nos haya traído a este mundo para vivir
una vida rutinaria, levantarnos, ir al trabajo, llegar a casa a dormir, y al día
siguiente levantarse y lo mismo……”
En medio
de mi desespero, empecé a leer un pequeño libro de nuevo testamento que me
habían regalado, leí algo que me gustó, “Cuando ayunéis, no pongáis cara
triste, como los hipócritas; porque ellos desfiguran sus rostros para mostrar a
los hombres que están ayunando. En verdad os digo que ya han recibido su
recompensa, pero tu cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, para no
parecer a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu
padre que ve en lo secreto, te recompensará en público”. (Mateo 6:16-18) esto fue
como una luz que se encendió en mi corazón y al día
siguiente ayuné durante todo el día, como resultado de ese ayuno pude
arrodillarme en la noche y decirle a Dios, háblame quiero saber porque he
vivido en depresión desde niña, y por qué esto parece aumentar con los años?. Sentí una voz
profunda que salió de mi corazón y me dijo: Vete a Colombia. Y pensé ¡Claro
estoy tan mal porque me hace falta mi familia!
Cuando
llegue al Aeropuerto de Colombia vi mi hermosa familia detrás del cristal y
volví a sentir esa hermosa voz que me dijo: “No
es tu familia la que te hace falta, Soy Yo”
La noche,
del 28 de Agosto de 2.005, estaba en mi
cuarto de rodillas llorando, porque alguien había roto mi corazón en mil
pedazos, creí que moriría, pues el dolor en mi corazón era terrible, creí que
nunca lo iba a superar, pero esa noche sucedió algo extraordinario, el ambiente
de mi habitación cambió totalmente, pues su gloria había llenado el lugar y mi
vida, no era otra cosa que la maravillosa presencia de Dios, que venía a cambiar el rumbo de mi vida, era
tan real como tú y yo, habló a mi
corazón y me dijo: Tu cierras la puerta de tu habitación para que tu madre no se
entere y no sufra por ti, pero sabes
algo: ¡A mí me duele lo que te duele a ti!, empecé
a llorar pero mis lágrimas ya no eran de dolor, pues esa persona había traído
consuelo a través de su amor, el dolor de mi corazón desapreció al instante,
mis lágrimas ahora eran de regocijo, porque nunca antes me sentí amada de una manera tan
maravillosa, y especial como lo sentí aquella noche.
Esa noche
comprendí que de ahí en adelante nunca más me volvería a sentir sola, pues había
llegado alguien a mi vida al cual yo le
importaba tanto, que podía sufrir y llorar conmigo, alguien que jamás me lastimaría,
alguien que cuidaría de mi, que comprendería mis lagrimas, que me daría
cariño, que siempre estaría ahí cuando yo lo necesitara, era aquella persona
que yo estaba buscando desde que era niña, aquel día me dí cuenta que SI
había un motivo para mi tristeza, soledad y depresión, y el motivo era, no
conocía a Dios, de oídas lo había oído, pero ahora mis ojos lo veían, sentía su
amor cubriéndome .
Debes
estar atenta, pues te lo voy a presentar…
Vino al
mundo en forma de hombre, sufrió nuestros dolores, pagó un precio muy alto por
nuestro rescate, pues fue azotado, herido por nuestras rebeliones, molido por
nuestros pecados y hasta la última gota
de su sangre derramó por ti y por mí,
No le importó
si habíamos pecado, si éramos buenos o
malos. No le importó de qué color era
nuestra piel, ni el partido político, ni
a que religión pertenecíamos solo nos
amó incondicionalmente, solo creyó que un día nuestros ojos espirituales se
abrirían y le reconocerían como nuestro único y suficiente salvador, y dijo: ellos
(as) lo valen todo, yo haré nuevas todas las cosas para ellos, vivirán en
obediencia a mi palabra, cumplirán el propósito por el cual vinieron a este mundo
y cuando hayan terminado todo, yo los llevaré y tendrán morada celestial conmigo porque me fui
a preparar lugar para ellos (as)….
Su nombre
es JESUS un hombre maravilloso que partió la historia del mundo en dos, hasta los ateos tienen que decir,
antes o después de Cristo.
Hoy te
digo es real, VIVE, Él no se quedó
colgado en esa cruz, resucitó y nos trajo perdón de pecados, una nueva vida. Recuerda
que le dijo a sus discípulos, conviene que yo me vaya, pues vendrá uno que
estará siempre con ustedes, hablaba del Espíritu Santo, el cual estaría en todo
momento con nosotros, El nos enseña como glorificar al Padre y al Hijo, nos enseña que El Padre, El hijo y Espíritu
Santo son tres personas, igual de importantes, nos enseña a vivir una vida
en santidad, la vida que agrada a Dios y la única que trae el verdadero gozo a
nuestras vidas, un gozo que a pesar de la circunstancia que estemos pasando,
tenemos paz, ésta es una paz que sobrepasa todo entendimiento.
Felicitaciones por su blog, abre esperanzas en las familias nuevas. Que su palabra sea la antorcha que ilumene los senderos del hombre libre
ResponderEliminarGracias, es esa la idea, que las personas encuentren su propósito de vida, y alcancen la bendición que no añade tristeza.
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